¿Para qué son mis vajillas?
Una taza puede servir para muchas cosas. Para beber, claro. Pero también para hacer esa pausa que debería de ser obligatoria, dedicarte un rato a tí con algo calentito, leer, pintar, reir, compartir, celebrar y simplemente rodearte de cosas genuinas que hacen un poquito más feliz lo cotidiano.
Por eso hago vajilla: para recuperar que los objetos funcionales que forman parte de nuestra rutina vuelvan a tomar importancia, nos inviten a estar más presentes, a pausar el tiempo unos instantes y mirar hacia dentro bonito. Porque esos momentos somos nosotros mismos cuidándonos.
A continuación te cuento 3 de esas cualidades que aportan:
1) pausar el tiempo
Una de las cosas que recuperamos en el día a día es la pausa con la que se hacen las cosas de forma sana. Los objetos que nos rodean son importantes para ello. Acostumbrados a que todo es funcional, igual en todas partes y pasajero, los objetos se nos pasan desapercibidos, y así podemos seguir corriendo sin distracción alguna…
En Mira, Mari se trabaja para recuperar el peso de los objetos, esa calidad duradera de las materias primas y la belleza de las cosas únicas que te atrapa un poquito más para que tú disfrutes del momento y de la presencia de estar aquí, sin más.
2) No dejes lo bonito para después
«No voy a usar la taza porque es demasiado bonita»… ¡¿Perdona?!
Este es un punto importante para Mira, Mari la vajilla bonita, la mejor, no hay que guardarla en un cajón para que coja polvo, la vajilla bonita hay que usarla cada día, para tí, para tu familia, y para tu entorno más cercano.
Porque esa energía de las cosas bellas se va a ir contigo en cada sorbo de café, té, leche o chocolate cada mañana y cada tarde.
3) Para hacer hogar
Que los objetos que eliges para tu casa no sólo ocupen un espacio, sino que formen parte de tu día a día y aporten algo tanto a los espacios como alegría a ti misma. Elegir tu taza favorita para cada momento, preparar algo que te gusta, y sentarte cinco minutos más. Esa sensación es el valor de Mira, Mari.
4) Para querernos más
Tu taza Mira, Mari no va a ser «industrialmente perfecta» no va a encajar en ningún molde y mucho menos en acabados prefabricados. Esto es algo en lo que es bonito profundizar para entender nuestros propios moldes, esos en los que no podemos encajar. Puede incluso que alguna de tus piezas Mira, Mari acaben teniendo una pequeña marca del uso, o se le note el paso del tiempo después de décadas, e inexplicablemente sean igual de bonitas o más ¡Porque eso es vivir!

